miércoles, 7 de noviembre de 2007

Economia, Sociedad y Religión

Se doblaba la primera mitad del siglo cuando tienen lugar cambios importantes en el orden económico y político. Europa vive inmersa en un estado de plena pujanza y creación, olvidada ya de la agitación Napoleónica. Increibles descubrimientos científicos y otras tantas innovaciones le acercaban al punto culminante de su poder. En ese tiempo todavía duermen futuros gigantes, Estados Unidos y Rusia, cuando el crecimiento extraordinario de la población europea y el monopolio de las fuerzas producidas por la revolución industrial permiten establecer una verdadera hegemonia de los paises europeos.
Es verdad que esa superioridad la monopolizan unos pocos, Inglaterra, Francia, Alemania..... y que los demas estados europeos apenas se les acercan. Tambien es cierto que en lugares como Irlanda la gente se muere de hambre y que miles de Italianos, griegos, Irlandeses emigran fuera de europa buscando una solución a una situación trágica. Pero en esta europa que desborda habitantes se funden por primera vez la ciencia con el capital y la talento innovador.
Nada representa mejor esta situación que el desarrollo de los medios de transporte. La revolución ferroviaria, la sustitución de los viejos buques de velas y madera y la apertura de innumerables nuevas vias de comunicación no se entiende sin esa intensa evolución de la coordianción europea.
Nace el concepto de mercado mundial, que aunque es un concepto totalmente idealista y que circula sobre todo entre los hombres de negocios empieza a establecerse en el pensamiento humano.
Sin embargo, la presencia española empezo a ser insignificante. El retraso económico se relaciona con un estancamiento polítoco, social y cultural (¿por ello es abundante en españa las tradiciones de origen medieval?).
También españa tuvo su propia revolución ferroviaria hecha con más pena que gloria para la economia nacional. Diseñada desde los tiempos fernandinos, aplazada por las guerras carlistas y entregada a iniciativa extranjera, cuando tiempo despues se intento recuperar el control, en la decada de los setenta, el trazado esencial ya estaba dibujado... y se había perdido la oportunidad de un mayor desarrollo industrial.
En 1834 se creia que si europa caminaba hacia la democratización era gracias a la influencia del pensamiento francés y el poder económico del liberalismo británico.
Cuando españa se libro por unos años de rivalidades de política interior, la burguesia liberal de las principales ciudades españolas, destacando las vascas, comenzo su carrera en pro del desarrollo industrial de su tierra.
En este desarrollo económico tardio de españa, juega un papel relevante la obtención y explotación de recursos naturales, hasta entonces regiones como el Bierzo "ya reconocidas" viven en sistemas subdesarrollados basados en sectores como la agricultura y ganaderia de subsistencia.
Seria despues de la guerra civil cuando se masifica la producción de materias primas en el bierzo y se produce un choque cultural.
La explotación de estos recursos crea el acceso a zonas aisladas de una nueva cultura que choca brutalmente con el modo de vida de las sociedades de estas zonas. Esta invasión crea una notable modernización pero a la vez, crea un ambiente de que la población nativa de estas zonas necesita olvidar su cultura nativa para acoger a un nuevo dios del progreso tecnologico que a de modernizar sus vidas y mejorarlas, esto no sucede ya que la burguesia que controla los medios de producción no pertenece a la sociedad nativa, y solo cuando esta decide retirarse, la incorporación de emprendedores de origen se materializa.
El poder religioso de la región berciana se manifiesta potencialmente fuera, en Astorga capital eclesiastica de la toda la región, durante años se abastece de el gran trabajo que realiza la iglesia berciana valedora de innumerables religiosos de gran nivel que evangelizan tanto fuera de la región como dentro. Este poder establece un nudo tan fuerte que amenudo utiliza sus pulpitos como altavoces de personificación politica.
La jerarquia eclesiastica establece imposiciones tan fuertes que la simple ideologia diferencial es aniquilada por un estatus de poder superior, utilizando la propia iglesia como valores progresistas la negación de la pervivencia histórica de la cultura tradicional berciana.

Serxio G.